
El CD Salvatierra de Calzada de Calatrava ha escrito una de las páginas más brillantes del deporte provincial y regional tras proclamarse campeón de liga y lograr el ascenso a Segunda B de fútbol sala a falta de dos jornadas para la conclusión del campeonato, un hito que consolida el crecimiento meteórico de una entidad joven que ha sabido convertir la ilusión en resultados tangibles.
El conjunto calzadeño certificó de manera matemática su ascenso este fin de semana tras firmar un empate a uno frente al Menasalbas, un resultado que, unido a los tropiezos de sus dos perseguidores directos en la clasificación, ha sido suficiente para abrir una ventaja insalvable. Con siete y ocho puntos de diferencia respectivamente y únicamente seis puntos en juego, el equipo se convierte de forma anticipada en campeón, desatando la euforia entre plantilla, cuerpo técnico, directiva y afición.
La temporada arrancó con un proyecto sólido liderado por el técnico Rafa Luna, quien apostó desde el inicio por una estructura competitiva y ambiciosa. A su lado, el puertollanense Carlos Moreno desempeñó funciones como segundo entrenador hasta asumir el mando del equipo en la décima jornada, tras haber sumado 22 puntos de 30 posibles, unos números que ya anticipaban el potencial del grupo. Posteriormente, Manuel Ramírez ‘Kuko’ se incorporó como segundo entrenador, completando un cuerpo técnico que, junto al delegado Pedro, ha sabido dar continuidad a un trabajo impecable que culmina ahora con el ansiado ascenso.
Uno de los pilares fundamentales de este éxito ha sido la composición de una plantilla que combina experiencia en la élite con talento emergente, un equilibrio que ha resultado determinante. Jugadores con pasado en la Primera División, como Marcao, ex del Valdepeñas, o Nano, con trayectoria en Puertollano y también en el conjunto valdepeñero, han aportado liderazgo y calidad. A ellos se suman nombres como los puertollanenses Manuel Mejía y Sofi Chus, el joven Said, los almerienses Adri y Carre, así como los jugadores locales Juan, Jona y Jony, junto a Sofian, configurando un bloque competitivo que ha superado todas las expectativas.
El logro adquiere aún mayor dimensión al tener en cuenta la corta trayectoria del club. En apenas seis años de historia, el CD Salvatierra ha pasado de ser una idea nacida entre amigos a consolidarse como un referente deportivo. Los impulsores del proyecto, Paco Ríos y el presidente Jesús Ruiz, han liderado una iniciativa que ha crecido sobre la base del compromiso, la constancia y la pasión por el fútbol sala.
Desde el propio club han querido compartir la emoción de este momento histórico con un mensaje cargado de sentimiento, destacando el esfuerzo colectivo y el respaldo recibido a lo largo del camino. La entidad ha subrayado que este éxito es fruto del trabajo realizado incluso en los momentos más difíciles, agradeciendo especialmente a quienes confiaron en el proyecto desde sus inicios, a los patrocinadores y al apoyo institucional del Ayuntamiento de Calzada de Calatrava.
La consecución del título y el ascenso no solo representa un triunfo deportivo, sino también un impulso social y emocional para toda la localidad, que se prepara ya para vivir una temporada histórica en Segunda B, una categoría que situará al municipio en el mapa del fútbol sala nacional.
El ADN Salvatierra, como reza el lema del club, se consolida así como símbolo de superación, identidad y ambición, demostrando que con trabajo, unión y confianza, incluso los sueños más improbables pueden hacerse realidad.


