
El alcalde de Almagro, Francisco Ureña, ha valorado con enorme satisfacción el anuncio del inminente inicio de las obras de la Tubería de la Llanura Manchega al Campo de Calatrava, una infraestructura largamente demandada que, en palabras del propio regidor, “supondrá el fin de una pesadilla y el principio de la esperanza” para la localidad y su comarca.
El anuncio ha sido realizado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien ha confirmado que las obras ya han comenzado, poniendo en marcha un proyecto estratégico que permitirá garantizar el abastecimiento de agua en cantidad y calidad a más de 150.000 habitantes de la provincia de Ciudad Real.
El primer edil almagreño ha subrayado que esta actuación hidráulica representa “lo que más necesitamos”, al tratarse de una infraestructura esencial para asegurar el suministro en una comarca que, durante años, ha dependido de recursos limitados como pozos y embalses, sometidos a la incertidumbre climática. Aunque ha recordado que no se han producido situaciones extremas de desabastecimiento —gracias al buen funcionamiento de los pozos y a la solidaridad entre municipios—, ha reconocido que la situación se vivía con constante preocupación, “con la espada de Damocles encima”.
En este sentido, Ureña ha explicado que las recientes lluvias registradas durante el primer trimestre del año han permitido mejorar notablemente la situación hídrica, especialmente en el pantano de la Vega del Jabalón, así como en los acuíferos de la zona. No obstante, ha insistido en que esta mejoría coyuntural no elimina la necesidad de contar con una solución estructural que garantice estabilidad a largo plazo. “No podemos depender de la climatología; necesitamos seguridad, planificación y futuro”, ha afirmado.
La ejecución de la Tubería Manchega, cuya duración estimada es de aproximadamente dos años, permitirá abandonar progresivamente la dependencia de recursos hídricos vulnerables y establecer un sistema de abastecimiento moderno, eficiente y sostenible. Esta infraestructura beneficiará directamente a una docena de municipios del Campo de Calatrava, entre ellos Almagro, Bolaños de Calatrava, Calzada de Calatrava, Granátula de Calatrava, Moral de Calatrava, Pozuelo de Calatrava o Valenzuela de Calatrava, además de otras localidades del entorno.
Para el alcalde de Almagro, el impacto de esta obra va mucho más allá del suministro básico de agua. Se trata, según ha señalado, de una actuación con profundas implicaciones en el desarrollo económico, social y turístico del municipio. “Para una ciudad con la proyección cultural y turística de Almagro, garantizar el agua es absolutamente fundamental. Esta infraestructura supondrá un empuje definitivo para nuestro desarrollo”, ha destacado.
El regidor ha puesto en valor el esfuerzo institucional que ha permitido desbloquear este proyecto, recordando que se trata de una obra que “debería haber estado terminada hace años”, pero que fue paralizada en el pasado y cuya reactivación ha requerido la implicación de diversas administraciones, desde la Junta de Comunidades hasta el Gobierno central, pasando por organismos hidráulicos y responsables políticos que han trabajado para recuperar su ejecución.
Asimismo, ha querido reconocer el papel de anteriores responsables municipales y regionales, así como de entidades implicadas en la gestión del agua, que han contribuido a que este proyecto vuelva a ser una realidad. En este contexto, ha expresado su deseo de que las obras avancen con la máxima rapidez posible: “Esperamos que se ejecuten en un tiempo récord porque es una necesidad urgente para todos”.
Desde una perspectiva más amplia, la puesta en marcha de la Tubería Manchega se presenta como una infraestructura estratégica que marcará un antes y un después en el modelo de abastecimiento del Campo de Calatrava, reduciendo la presión sobre los acuíferos y favoreciendo un uso más racional y sostenible de los recursos hídricos.
Finalmente, Francisco Ureña ha reiterado el valor simbólico y real de este anuncio para los vecinos de Almagro y su entorno: “Es, sin duda, el fin de una pesadilla. Pero, sobre todo, es el inicio de una nueva etapa de tranquilidad, desarrollo y esperanza para nuestro pueblo”.


