
Bolaños de Calatrava ultima los preparativos para vivir uno de los acontecimientos más esperados y significativos de su calendario festivo con la celebración de la Romería de la Virgen del Monte 2026, que tendrá lugar del 25 al 27 de abril, en una edición que ya ha sido calificada como histórica al tratarse de la primera tras su reciente declaración como Fiesta de Interés Turístico Provincial.
En el corazón de La Mancha, esta romería representa mucho más que una celebración religiosa: es una manifestación colectiva donde confluyen fe, historia, identidad y convivencia popular, consolidándose como uno de los eventos más multitudinarios y emblemáticos de la región. Cada primavera, miles de personas —entre 20.000 y 25.000 asistentes— visitan el Santuario de la Virgen del Monte, situado en el paraje natural del Monte de la Moheda, transformando este enclave en un intenso punto de encuentro espiritual y festivo.
La programación mantiene el esquema tradicional que ha definido la romería durante generaciones, comenzando el viernes 24 de abril con actos previos, entre los que destaca la imposición del Estadal de Oro a la Virgen, un gesto cargado de solemnidad que marca el inicio emocional de las celebraciones. El sábado 25 de abril arranca oficialmente la romería con el repique de campanas, las vísperas litúrgicas y una esperada verbena popular que se prolonga hasta la medianoche, dando paso a un ambiente festivo que se intensifica con el paso de las horas.
El momento culminante llegará el domingo 26 de abril, considerado el Día Grande, cuando se celebre la Solemne Eucaristía a las 12:00 horas, y la tradicional y emotiva procesión de la Virgen del Monte por los alrededores de su ermita. Durante este recorrido, los fieles expresan su devoción mediante promesas, oraciones y una de las tradiciones más singulares: la colocación de donativos en forma de billetes prendidos con alfileres en el manto de la patrona, símbolo de gratitud y fe profundamente arraigado.
Uno de los momentos más esperados es la subasta del “estadal”, la medalla que ha portado la Virgen durante la festividad. Este acto, conocido como la Rifa del Estadal, alcanza cifras destacadas y refleja el fervor y compromiso de los devotos, convirtiéndose en una de las tradiciones más emblemáticas de la romería.
El lunes 27 de abril, festivo local en la localidad, pondrá el broche final a varios días de convivencia intensa en el entorno del santuario, donde se mantiene viva la tradición de los “chozos” o “corros”, espacios levantados por familias y grupos de amigos en los que se comparte comida, música y celebración. En estos enclaves se degustan platos típicos de la gastronomía manchega como la caldereta de cordero, las migas o las chuletas.
El origen de esta festividad se sitúa entre la historia y la leyenda. La tradición popular habla de la aparición de la Virgen a una joven pastora, un relato que ha perdurado durante siglos en la memoria colectiva de los bolañegos. A ello se suman referencias históricas como el Pacto de la Concordia de 1582, que consolidó la vinculación entre la villa y el santuario, así como antecedentes que se remontan a la Edad Media, vinculados a la reorganización territorial tras la Reconquista.
Con el paso del tiempo, lo que comenzó como una peregrinación religiosa ha evolucionado hasta convertirse en una gran celebración popular, sin perder su esencia espiritual. La romería incorpora hoy elementos festivos como verbenas, actividades culturales, música tradicional, jotas y seguidillas manchegas, así como espacios de ocio y atracciones, ampliando su atractivo y consolidándose como la fiesta más representativa de Bolaños de Calatrava, incluso hasta llegar a nivel regional.
La reciente declaración como Fiesta de Interés Turístico Provincial supone un reconocimiento institucional a su valor cultural, histórico y social, reforzando su proyección y posicionándola como un referente dentro del calendario festivo de Castilla-La Mancha.
La Romería de la Virgen del Monte es la expresión más auténtica del alma de un pueblo que ha sabido preservar su legado a lo largo de los siglos. Una celebración donde la devoción se mezcla con la alegría, la tradición con la convivencia, y donde cada generación encuentra su lugar en una historia que sigue escribiéndose año tras año.


