
La Ermita de San Juan Bautista de Almagro incorpora desde ahora dos valiosos retablos neogóticos procedentes del histórico Convento de la Asunción Calatrava, una actuación que permitirá preservar dos destacadas piezas del patrimonio religioso y artístico de la ciudad tras el cierre del convento. La cesión de los retablos supone un nuevo capítulo en la conservación del legado histórico almagreño, garantizando que continúen formando parte de la vida cultural, religiosa y patrimonial del municipio.
Los retablos, que durante décadas acogieron las imágenes del Cristo de las Aguas y de Santo Domingo de Guzmán, fueron testigos de una parte esencial de la historia devocional de Almagro. Tras un minucioso proceso de desmontaje, traslado, montaje y restauración de diversos elementos, estas estructuras albergarán desde este momento las imágenes del Santísimo Cristo de la Clemencia y del Sagrado Corazón de María, reforzando así la identidad religiosa de la Ermita de San Juan Bautista.
Estas piezas, realizadas durante la década de 1950, constituyen un excelente ejemplo del estilo neogótico, con una cuidada ejecución en madera policromada, estucada y bruñida en pan de oro. Sus características líneas verticales, las tracerías y la rica decoración dorada evocan la arquitectura gótica medieval y convierten ambos retablos en elementos de notable interés artístico.
Aunque no se conserva documentación que permita atribuir con certeza su autoría a un taller o artista concreto, diversos historiadores locales sostienen que pudieron ser realizados en talleres andaluces, circunstancia que incrementa el interés histórico de unas obras que han formado parte del patrimonio religioso de la localidad durante más de medio siglo.
Con esta incorporación, los retablos comienzan una nueva etapa sin perder el vínculo con la ciudad que los ha custodiado durante décadas. Permanecerán abiertos a la contemplación de vecinos, fieles y visitantes, asegurando la conservación de unas piezas de indudable valor histórico, artístico y devocional, al tiempo que enriquecen el conjunto patrimonial de la Ermita de San Juan Bautista.
El traslado constituye, además, una actuación orientada a garantizar la protección de un patrimonio que forma parte de la memoria colectiva de Almagro, evitando la pérdida de elementos artísticos de gran relevancia y favoreciendo su permanencia para las generaciones futuras. La iniciativa representa un firme compromiso con la conservación del legado cultural, demostrando que proteger el patrimonio significa también mantener viva la historia de una ciudad.
Desde la Hermandad han querido expresar públicamente su agradecimiento por la confianza depositada por el Obispado de Ciudad Real y por el párroco Joaquín Gutiérrez Villar, cuya colaboración ha hecho posible que estos históricos retablos continúen desempeñando su función religiosa y patrimonial en un nuevo emplazamiento, asegurando así la continuidad de una parte esencial de la riqueza artística y espiritual de Almagro.



