
La AD Valenzuela firmó una victoria muy trabajada por 3–1 frente a La Estrella en un Municipal que presentó una gran entrada de aficionados, arropando al equipo en una jornada especial para el club.
Antes del comienzo, los jugadores locales saltaron al césped acompañados por niños de la cantera amarilla, un gesto que simboliza el relevo generacional y el orgullo de pertenencia. En los prolegómenos, el delegado de la Federación de Castilla-La Mancha, Daniel López, hizo entrega al club del reconocimiento por sus treinta años de trayectoria deportiva, distinción otorgada en la Gala Institucional celebrada el pasado 28 de agosto. El acto contó con la presencia de varios expresidentes del club y del alcalde Honorio Cañizares, subrayando el peso social y deportivo de la entidad en la localidad.
El encuentro estuvo marcado por un viento constante que dificultó la circulación del balón y obligó a ambos equipos a adaptarse. La primera mitad fue especialmente complicada para los locales, que jugaban en contra.
En el minuto 35, tras una acción prolongada en campo rival, Jesús Gabriel conectó un potente zurdazo que se coló en la portería visitante. El gol dio tranquilidad a la AD Valenzuela, que supo mantener la ventaja hasta el descanso pese a las dificultades meteorológicas.
Con el viento a favor, los locales dieron un paso adelante. En el minuto 53, un saque largo de Manu sorprendió al guardameta visitante David Morcillo: el balón golpeó en el larguero y De la Rubia, muy atento, lo envió de cabeza al fondo de la red para el 2–0.
La Estrella no bajó los brazos y buscó recortar distancias, obligando a la defensa amarilla a emplearse a fondo. Pero cuando el partido agonizaba, en el minuto 90, De la Rubia volvió a aparecer, ganando la espalda a la zaga y definiendo con un disparo cruzado imposible para David, firmando así su doblete y el 3–1 definitivo.
La AD Valenzuela suma una victoria de mérito en un día cargado de simbolismo para el club. El equipo supo adaptarse al viento, aprovechar sus momentos y brindar a la afición una tarde completa: reconocimiento institucional, cantera, esfuerzo y tres puntos.
Crónica de: Valentín Naranjo


